Lo que parecía una solución para los Rayados de Monterrey con la llegada de Matías Almeyda a la dirección técnica del plantel, con el paso de las jornadas ha comenzado a derrumbar las expectativas. Monterrey perdió ante Toluca una final en la que careció de capacidad para concretar: generó opciones de gol y llegó en varias ocasiones al área rival, pero no tuvo contundencia. La falta de definición provocó desesperación conforme avanzaba el partido. Lo peor es que ahora aumenta la presión de cara al clásico contra Tigres, equipo que tampoco canta mal las rancheras bajo la dirección de Víctor Manuel Vucetich.

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